Casi todos los problemas de impresión tienen una causa concreta y, muchas veces, una solución sencilla. Antes de pensar en comprar una impresora nueva, prueba estos pasos.
Imprime con rayas o líneas
Suele ser el cabezal de impresión sucio o con tinta seca. Soluciones:
- Ejecuta la limpieza de cabezales desde el menú de la impresora o su software (1-3 ciclos).
- Si usas inyección y ha estado parada semanas, la tinta puede haberse secado.
- Si persiste, el cartucho o el cabezal puede estar agotado.
Falta un color o sale mal el negro
Lo habitual es que un cartucho esté vacío o mal puesto, o que el inyector esté obstruido. Revisa niveles, reinstala el cartucho y haz una limpieza. En láser, un negro pobre suele indicar tóner bajo.
Saca hojas en blanco
- Comprueba que has retirado el precinto/protector del cartucho nuevo.
- Cartucho vacío o cabezal totalmente obstruido.
- A veces es un problema de drivers: reinstala el controlador.
"Cartucho no reconocido" o no detecta el consumible
Pasa tanto con originales como con compatibles. Prueba a apagar y encender, limpiar los contactos dorados del cartucho con un paño seco y reinsertarlo. Con un cartucho compatible de calidad esto es raro; si te pasa con uno nuestro, te lo cambiamos.
Atascos de papel constantes
- Usa papel en buen estado y bien colocado (sin exceso en la bandeja).
- Retira el papel atascado tirando en el sentido de avance, sin rasgar.
- Rodillos desgastados o sucios provocan atascos repetidos: ahí ya conviene revisión.
La impresora no responde / no conecta
Reinicia impresora y router, comprueba el cable o el WiFi y que esté seleccionada como predeterminada. En oficinas, un mal montaje en red causa la mitad de estos problemas; lo evitamos con una instalación en red bien hecha.
¿Reparar o cambiar?
Si la reparación es barata y la impresora cumple, repararla es lo más rentable y ecológico. Si el equipo es antiguo y gasta mucho consumible, a veces compensa una impresora nueva que gaste menos. Te ayudamos a decidir sin presión.